Carta de una joven que no se va

Respuesta a la Carta a un joven que se va, por Diosnara Ortega González:
Joven madre. Socióloga. Msc. Psicología Social y Comunitaria. Investigadora ICIC Juan Marinello. Cuentapropista.

Yo
no me fui, yo me alejé un poquito.
Desde más lejos se oye más bonito.
                          Habana Abierta

Nota: Para entender mejor este artículo sugerimos la lectura de Carta a un joven que se va escrita por el Rafael Hernández, director de la revista Temas, especialmente para La joven Cuba.

Querido Rafael:
Cada una de sus palabras parecen un espejo donde escucho rebotar tantas voces y la mía propia. Comparto sus preguntas y certezas y es entonces cuando me siento tan feliz, pocas veces veo permearse las barreras generacionales por ideas y sentimientos más importantes que los discursos preestablecidos. A usted le correspondería hablar como un cuadro, un típico militante del partido, a mí simplemente no hablar.
 
Soy de la generación de los ochenta, y tiene razón, no me acuerdo de la caída del Muro, y la Crisis de Octubre no significa nada para mí. Pero recuerdo ir a comprar jabolina a una casa clandestina con mi mamá, las largas noches durmiendo en el piso de la sala con la puerta abierta en busca de refrescar aquellos interminables apagones, los intentos de salida del país de mis tíos, los que al fin lo lograron “por el bombo”.
 
Así pudiera apuntar tantos eventos comunes a mi generación y también a la suya, solo que en momentos distintos de la vida. Cuando ya usted tenía un concepto formado de la “lucha” yo aprendía otro muy distinto que me valdría hasta el día de hoy para saber cómo se vive en Cuba. He visto irse a la mitad de mi familia, amigos que van a estudiar o trabajar “afuera” y no regresan. Pero de tantos irse ya es como algo esperado aunque no por ello menos doloroso. A diferencia de usted, más que aquel que se va, me preocupa y entristece aquellos que no salimos físicamente del país, pero que ya no estamos.
 
Muchos han abandonado a Cuba desde dentro: jóvenes, viejos, funcionarios, amas de casa, campesinos, obreros. Algunos caemos como en corto circuito, por momentos nos conectamos con lo que pasa, cuando nos duele mucho, hacemos algo, decimos algo, y otras tantas nos volvemos indiferentes y es como si no estuviéramos, como si también nos hubiéramos ido. Existe también una diáspora y un exilio dentro de Cuba, que se siente aunque no se ve. Nosotros mismos las hemos construido.

Hemos aprendido demasiado de la inercia. Una y otra vez nos han enseñado que no importa lo que hagas, nunca nada cambia, al menos no como exiges o esperas que cambie, para bien tuyo y tus semejantes. Todo es un juego, parece pero no es. Y mientras tanto esta, la única vida que tenemos se nos va esperando, esperando.
 
Yo también aspiro a tener techo propio, a vivir feliz de mi empleo, sin penurias de transporte y luz, y más que irme de vacaciones una vez al año, tener asegurada una infancia estable económica y espiritualmente para mi pequeño, una vejez cálida y sin pobreza para mis padres, que tanto han trabajado y cuyo retiro no alcanza ni para los gastos de la electricidad. No quiero ver crecer, solapada, la miseria a mi alrededor.
 
Soy una joven madre que no se va de Cuba, al menos no físicamente, ¿pero políticamente, espiritualmente? Tengo miedo no solo de aquel que se va, que como a usted, como a todos, nos afecta, nos abandona, tengo miedo de irme yo también de ese otro modo, con el silencio que cuenta a favor del contrario, con la indiferencia que nos deja totalmente vencidos. ¿Qué hacer, cómo romper este círculo vicioso?
 
Vivo en un país donde cada día mis creencias se alejan más del los medios para alimentar a mi hijo. Estamos pasando a planos superiores de la corrupción: del chantaje nos dirigimos a la extorsión. Un país donde se instaura con agilidad una clase parásita que devora todo vestigio de decencia y dignidad. Los nuevos rumbos políticos de la economía cubana, dejan en manos de esta burocracia a una cantidad mayor de hombres y mujeres a los que no nos queda más que vender nuestra fuerza de trabajo o invertir los recursos ahorrados con un mínimo de seguridad, la que en manos de ellos, los que inspeccionan, autorizan, dan permisos, se esfuma.
 
Entonces aquí adentro ¿qué hacer: ser cómplices, no denunciar, jugar a ser víctima y así sobrevivir en un juego de poderes que siempre se sostiene gracias a tu silencio, o ser consecuente con lo que crees justo, exigir tus derechos, los que van más allá de la Constitución y también esos, y correr el alto riesgo de ser más rápido víctima de esos poderes?
 
La salida a este círculo vicioso sigue siendo la valentía. La valentía para dormir con la conciencia tranquila y la certeza de ser devorada a la mañana siguiente por aquellos contra los que te levantaste ayer. Lo peor es siempre si dependes de ellos para alimentar a tu familia. Esta es una triste realidad que para muchos cuadros parecerá un exceso y ojalá lo fuera, pero eso solo dice las distancias entre sus vidas y la de tantos otros y otras como yo.

Cuando soy cómplice de lo que creo mal hecho: del inspector que viene a “sofocarme” y no denuncio porque mañana me va a joder, de la bodeguera que me revende la leche que toma mi hijo y el del vecino, estoy dejando atrás a Cuba, estoy viviendo su más cruda realidad y al mismo tiempo me estoy yendo.
 
Yo también he pensado en ser parte de la institucionalidad existente y lo he hecho: he sido militante de la UJC, he pensado aceptar ser delegada de mi circunscripción, asesora de algún Consejo Popular, he sido parte de acciones que buscan cambios, pero la realidad solo me ha desgastado y dicho: ¿para qué?
 
Ya ve, no le hablo como una socióloga, o mejor dicho, no como los que viven de la sociología. Su carta no pretende convencer a los ya convencidos, pero cada argumento me recuerda esas murallas gigantes que asfixian el futuro y el presente suyo y mío, sin importar edades. Una amiga que como yo ha tenido la posibilidad de viajar fuera de Cuba, me dijo una verdad rotunda con la que me despido: “desde más lejos no siempre se oye más bonito”.

PSD de iPhone 5

Aún no transcurren 24 horas desde la presentación del más reciente iPhone, y ya tenemos un PSD, en el que basar nuestros diseños para el desarrollo de aplicaciones para el nuevo iOS.

Lo podemos descargar desde Pixeden: iPhone 5 PSD.

Lo más destacable es la precisión del diseño, algo imprecidible para llevar el diseño de nuestra app o website con la mayor exactitud a nuestra audiencia.

Desempeño de Wordpress con alto tráfico

A día de hoy (Septiembre 2012) muchos se muestran escépticos frente al uso de sistemas de gestión de contenido (CMS por sus siglas en inglés). Nunca he entendido del todo las reticencias a utilizar una herramienta como las que los desarrolladores usan día a día (IDEs, debuggers, firebug). Si defiendo la idea, de que es imprecindible la planificación antes de decidirnos por el uso de un CMS, y cual de ellos usaremos.

Uno de los puntos débiles es el desempeño de los CMS en sitios con altos volúmenes de tráfico (más de 2 millones de visitas mensuales). Pero para situaciones como esta, casi todos implementan soluciones para lograr que los sitios sean escalables. Uno de los más populares, Wordpress, ha sido el objetivo de una investigación de Smashing Magazine en la que se entrevista a los desarrolladores de sitios Wordpress con alto tráfico, y como logran que sus sitios sean perfectamente escalables.

Enlace: http://wp.smashingmagazine.com/2012/09/12/secrets-high-traffic-wordpress-blogs/

CARTA A UN JOVEN QUE SE VA


Especial para La Joven Cuba

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

San Pablo, Epístola 1ª a Timoteo, cap 4, vers. 12, 16.

Seguro no recuerdas la caída del  muro de Berlín, pues quizás naciste en ese mismo año o cuando más terminabas la primaria. Para ti y tus amigos, la muerte del Che es un acontecimiento tan remoto como lo era la Revolución rusa para los que nos fuimos a alfabetizar en 1961. Tan remoto como el siglo pasado. Aunque celebraste el nacimiento del nuevo milenio, te sientes más del siglo XXI que del XX. Si alguien te dijera que eres un cubano de transición, lo mirarías con extrañeza. (Te comento que esa frase despedía cierto resplandor en los años 60; ahora no tanto). En cambio, si alguien te preguntara si eres un ciudadano del Periodo especial, quizás te encogerías de hombros o le harías un comentario mordaz, pero en el fondo estarías más de acuerdo. La mayor parte de tu infancia y adolescencia han coincidido con ese Periodo especial, que a diferencia de los viejos, a ti no te ha tocado vivir como malos tiempos o incluso derrumbe de ilusiones, sino como único horizonte de vida. En estos 22 años, que  vienen siendo como una generación y media, según los expertos, no has recolectado epopeyas como Playa Girón o la Crisis de Octubre, ni siquiera la guerra de Angola. Sientes que la mayor diferencia con los viejos, sin embargo, no ha sido la falta de aquellas gestas, sino de aquellos sueños. Esa épica revolucionaria se aleja más de ti mientras más la televisión vacía sus imágenes repetidas en la pantalla, las has visto tantas veces que no te dicen nada. Pero no es tanto eso lo que te falta, sino los proyectos que otros antes de ti pudieron hacerse. Cuando llegaste, todo estaba hecho, armado, por los que habían demolido lo viejo (lo que para ellos era “el pasado”), construido y reglamentado el orden nuevo. Tú, que no llegaste a tiempo para aquellas edificaciones, piensas que aquel país inventado por otros (para ti, “el pasado”) ya no existe, y solo sobrevive un orden viejo, más bien irremediable. Lo peor, sin embargo, no es haber nacido en un orden preestablecido, porque eso le pasa a todo el mundo, sino tus inciertas posibilidades de cambiarlo. En todo caso, no quieres invertir tu vida intentándolo, porque no tienes otra que esta; y aspiras a conseguir un techo propio, un empleo que te guste y te permita lo que puedas con tu capacidad y esfuerzo, sin penurias de transporte y luz, y planear para irte de vacaciones a alguna parte una vez al año, aunque tengas que quitarte de otras cosas. Piensas que la única manera de asegurarte esa vida es saltar por encima de este horizonte y buscar otros.

No sé cuándo lo decidiste –y quizás una parte de ti todavía duda. Puede ser que se te haya ocurrido la primera vez cuando supiste que un amigo tuyo ya no estaba aquí; cuando, en un encuentro con viejos compañeros de clase, se pusieron a inventariar al grupo, y ahí se dieron cuenta de que muchos se habían ido. O porque a tu pareja se le ha metido en la cabeza y no para de hablar de eso el santo día. O porque esa misma pareja se ha hecho ciudadana española, y con ese pasaporte ya pueden irse a vivir a Europa o a cualquier país, hasta los mismos Estados Unidos. O porque tus parientes en Miami, Madrid o Toronto pueden darte una mano. O porque simplemente necesitas respirar otro aire.

Esta carta parte de creer que piensas con tu propia cabeza. Mi intención no es disuadirte, ni hacerte advertencias, ni mucho menos endilgarte un discurso patriótico. No pretendo hablarte como tu padre, consejero o guía espiritual; ni como mensajero de una fe religiosa, verdad revelada, voz de la experiencia o autoridad de maestro. Te invito a pensar entre los dos tus razones, pero sobre todo el contexto y significado de tu decisión de irte del país. A poner en situación tus argumentos, para sacar algo en limpio que, tal vez, pueda servirte. No creas que lo hago solo por ti. Tengo mis propios motivos, porque tu decisión de partir nos implica a todos, y sobre todo a los que no hemos pensado nunca en irnos.

Te propongo primero que miremos juntos lo que tenemos alrededor.

Oyes decir que los jóvenes no tienen valores, reniegan del socialismo, se quieren ir del país y no les interesa la política. Quizás los que así piensan identifican valores con sus valores, la política con movilizaciones y discursos, la defensa del socialismo con determinados mandamientos –entre otros, que este sistema es solo para los revolucionarios comprometidos, que un ciudadano cubano solo lo es mientras resida en la tierra donde nació, o que disponer de otro documento de viaje equivale a ponerse a las órdenes de una potencia extranjera.

Te advierto que los que así razonan no son nada más “algunos funcionarios”, sino muchas otras buenas personas, íntegros ciudadanos, para quienes defender la patria no es una declaración. De hecho, cuando estos hablan de defender las conquistas sociales de la Revolución,  la mayoría piensa en educación y salud gratuitas, y –si esa es la medida de la Revolución y el socialismo en el plano social–, es lógico que muchos digan que tú deberías pagarlas, si te quieres mudar a otra parte “donde no vas a defenderlas”.

En cambio, tú crees que esos derechos los conquistó la Revolución para todos, y por eso mismo son tuyos, sin más condiciones que haber nacido en esta isla. Has escuchado que, según la Constitución, los derechos básicos de un cubano están más allá de su manera de pensar; y que la justicia social y la igualdad son precisamente eso: principios y valores que hay que ejercer de verdad, sin sujetarlos a clase, raza, género, orientación sexual, religión o ideología, porque representan la conquista más importante de todas, la de la dignidad plena de la persona. Bueno, si tú estás de acuerdo con eso, quizás te sorprenda escuchar que eres una criatura del socialismo. Si te importan el bienestar de toda la sociedad, la democracia de los ciudadanos, la libertad (incluida la de todos los que te rodean) y la independencia nacional, te advierto que eres un ser más polítizado que muchos habitantes del planeta –incluidos probablemente la mayoría de ese país para donde vas.

También tú tienes, como esos otros buenos ciudadanos que acabo de mencionar, tus propias verdades asumidas, que compartes con tus amigos, y que ustedes tampoco ponen nunca en tela de juicio. Por ejemplo, piensan que son un cero a la izquierda, y que nada pasa por ustedes. Sin embargo, te comento que este sistema nuestro te consulta y te pide que te movilices, porque  tu movilización y tus opiniones le son necesarias para que la mayoría de las políticas funcionen—aunque ni tú ni muchos burócratas lo entiendan así. En efecto, aunque ellos sigan pensando que lo decisivo es aceitar la cadena de mando y cumplir el plan,  y tú creas que eres una nulidad en el sistema, cuando pides la palabra para criticar los Lineamientos, reclamas tus derechos en cualquier parte, protestas ante desigualdades y privilegios, aplaudes una crítica dicha sin pelos en la lengua, pides que las políticas no solo se enuncien sino tengan resultados –e incluso cuando acudes a la Plaza refunfuñando, para hacer quórum en la misa de Joseph Ratzinger– estás contribuyendo activamente a la política, y a mantener vivo un tejido sin el cual este sistema languidecería, y que los sociólogos llaman consenso.

Por cierto, ese tejido es lo que sostiene también al capitalismo. La diferencia consiste en que este no requiere que participes activamente, basta con que no intentes subvertirlo, tengas la sensación de estar informado y poder decidir quién gobierna, yendo a votar (o no) cada cierto tiempo. Naturalmente que allá puedes expresar muchas opiniones y escuchar otras miles, elegir entre varios candidatos, enterarte de quiénes son y cómo piensan, sus planes y propuestas para los grandes problemas del país, e ir a votar (si eres ciudadano) por el que te parezca. Quizás te hayas preguntado a veces por qué este sistema nuestro, que tiene sus elecciones, no puede darle a la gente que piensa como tú la posibilidad de expresar sus opiniones políticas en la televisión, proponer tantos candidatos como quiera (no solo abajo, sino a todos los niveles), escucharlos, hacerles preguntas y saber lo que tienen en la cabeza, antes de votar por ellos y sus propuestas. Siempre has oído que la confrontación política en la televisión, una lista abierta de candidatos y el debate entre ellos no es otra cosa que la politiquería del capitalismo. Que si abrimos ese espacio, los americanos, la mafia de Miami y los disidentes se van a aprovechar para usar sus dineros y confundir al pueblo. Y al enemigo “no se le puede dar ni tantico así”. Etc.

También debes haber oído, sin embargo, que nosotros mismos podemos acabar con esto que tenemos más probablemente que ese enemigo. Y que este y sus planes no pueden ser la causa de que dejemos de hablar de nuestros problemas, porque al final, la verdad se impone. Lo has oído, en la voz de los principales dirigentes, una y otra vez, pero es como si nada, los argumentos de siempre siguen ahí. Estás cansado de escuchar anuncios de cambios que no acaban de llegar, y que no dependen de “factores objetivos”, sino de una “vieja mentalidad” que sigue sujetando las riendas.

Por cierto, ahorita que mencioné una frase suya, me pregunto si alguna vez has leído al Che Guevara. Hasta no hace mucho saludabas todas las mañanas recordando su nombre. Me figuro que lo admiras como protagonista de mil hazañas de guerra, y sobre todo, haber sido capaz de morir por sus ideas. Te es familiar el guerrillero heroico, pero lo que sabes del pensador político del socialismo es apenas unas frases sacadas de contexto en vallas y muros despintados, y ciertos lugares comunes, como el tema del “hombre nuevo” y los “estímulos morales versus materiales”. ¿Por qué será que nunca te hicieron leer en clase “El socialismo y el hombre en Cuba”? El Che no creía en la infalibilidad del gobierno o de lo que él llamaba la vanguardia. “Sin embargo, el Estado se equivoca a veces. Cuando una de estas equivocaciones se produce, se nota una disminución cuantitativa de cada uno de los elementos que la forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a cantidades insignificantes; es el instante de rectificar”. También advertía que la participación ciudadana era esencial: “el hombre en el socialismo, a pesar de su aparente estandarización, es más completo; a pesar de la falta del mecanismo perfecto para ello, su posibilidad de expresarse y hacerse sentir en el aparato social es infinitamente mayor. Todavía es preciso acentuar su participación consciente, individual y colectiva en todos los mecanismos de dirección y de producción».

Tú también piensas que la participación no puede ser solo cosa de marchas, actos y reuniones, donde tu presencia no cambia nada ni incide “en los mecanismos de dirección”, sino por el contrario, se diluye en “cumplimiento de metas” y otras formalidades. Sientes que en esa participación falta compromiso, sinceridad, espontaneidad. Si te piden que pongas un ejemplo de formalismo, tal vez menciones a las organizaciones juveniles y los medios de comunicación, cuyo estilo y retórica te hacen “desconectar” a ti y a tus amigos; o los CDR y la FMC, donde tampoco te sientes participante de nada sustancial.

No sé si sabes que, en un país donde puedes votar y ser elegido para cargos en el Poder Popular desde los 16 años, la presencia de jóvenes delegados en municipios y provincias ha ido bajando, desde 22 % (1987) hasta 16 % (2008). En la Asamblea Nacional, esa presencia promedio cayó al 4% en los años 90; y aunque creció en las últimas elecciones, sigue siendo inferior a 9% de los diputados.  Como habrás oído, el porciento de viejos en el país ha aumentado y hoy es el más alto que hayamos tenido nunca (17,73 %); mientras el de niños y jóvenes ha disminuido. Sin embargo, los de tu edad, 16-34, son todavía el 31,41 % de toda la población que puede participar en el sistema político –muy por encima de los mayores de 60, que son solo el 21,6 % de los que tienen ese derecho. Obviamente, la presencia de jóvenes en cargos elegidos por voto está muy por debajo de su peso en la población adulta. Sea cual sea la causa de ese bajísimo perfil, está claro que mientras más jóvenes como tú salgan del país, menos será su presencia en cargos políticos; y si resides afuera no vas a poder votar ni mucho menos ocupar ninguna responsabilidad. Como ves, tu decisión de irte tiene hondas implicaciones también para los que nos quedamos.

Esto de irse del país no es nada nuevo, claro. Desde antes del 59, cada vez más gente se iba, sobre todo al Norte; de hecho, ya íbamos en camino de alcanzar una cifra como la de hoy, con más de un millón de nacidos aquí en el exterior. Cientos de miles, incluida la clase alta y muchos profesionales, se fueron en los 60. Cuando el Mariel (1980) y los balseros (1994), partieron otras decenas de miles, entre ellos muchos que no trabajaban, administrativos y obreros. En esas oleadas de los últimos treinta años, no había tantos jóvenes, profesionales y mujeres como ahora. Algunos te dirán, sin embargo, que de otros países –México, Centroamérica, el Caribe, para hablar solo de los vecinos— se va más gente que de esta isla y no pasa nada. Que hay más dominicanos, jamaicanos y guatemaltecos tratando de llegar a EEUU o adonde sea, que cubanos.  Y que en definitiva, las remesas de los que se han ido mantienen a flote la economía de sus parientes y de su país. ¿Por qué tanto trauma con el caso de Cuba, si eso le pasa a otros muchos? ¿No habría que empezar a pensar que somos otra isla del Caribe, en vez de asumirnos como los raros y de vivir esta experiencia tan normal como una tragedia nacional?

Otros consideran, en cambio, que somos un caso diferente, porque aquí la gente sale por razones políticas, no económicas. Algunos incluso nos miran como una isla rodeada de caña de azúcar por todas partes, donde nadie sabe lo que pasa afuera. Pero seguro tú sí te has enterado de lo que se dice sobre Cuba y los cubanos en el mundo. Aunque no tienes Internet en tu casa,  conseguiste un buzón de correo electrónico, u oyes la BBC o Radio Caracol o Radio Exterior de España u otra de las muchas estaciones en español que se cogen desde cualquier radio. Es probable que hables con alguno de los millones de turistas que caminan por nuestras calles; que tengas un primo en Hialeah o Alicante; un amigo que viaja porque es médico, académico, músico o funcionario. Por alguna de estas vías, o por discursos que escuchas aquí mismo, habrás notado que se ha puesto de moda hablar del éxodo y de la diáspora cubanos. ¿Te has fijado que nadie se refiere a los japoneses en Sao Paulo, los turcos en Alemania o los gallegos en toda América Latina desde que llegó Colón como un éxodo o una diáspora –y son muchísimos más que nosotros en cualquier parte? ¿Por qué será? Estas palabras resonantes vienen de la Biblia, donde se usan para describir el éxodo desde Egipto a “la tierra prometida” del pueblo de Israel; y su posterior dispersión por el mundo. ¿Acaso seremos los judíos de estos tiempos? ¿Otro “pueblo elegido”, que paga la culpa por sus pecados? ¿Debería tocarle entonces a la iglesia, vicaria de Dios y ajena a los éxodos, la misión de reconciliarnos? Como ves, el lenguaje no es totalmente inocente. En todo caso, esa afición a creernos excepcionales y esa marea de palabras no nos ayudan mucho a ganar claridad sobre lo que somos y nos está pasando realmente.

A fin de cuentas, dentro de poco, tú también serás  “un cubano de la diáspora” –lo que siempre será mejor, por cierto, que si te llamaran “exiliado”. Cuando llegues allá, verás con tus propios ojos que algunos se fueron a la diáspora y han terminado en el exilio. Las causas de esa enemistad radican allá y aquí. En ciertos países, la industria del anticastrismo, con ramificaciones en muchos sectores, ha creado un mercado laboral, donde es posible conseguir un cierto empleo o modo de vida, si uno se radicaliza en contra. Como podrás comprobar, al revés que aquí, lo políticamente correcto allá es hablar mal de todo lo que pasa aquí, y esa norma, en ciertos lugares, puede ser muy estricta, ya lo verás. Otros, en cambio, se han puesto así porque del lado de acá les han hecho pagar costos elevados, no solo en dinero. Se han sentido castigados, sujetos de prohibiciones y separaciones, obligados a pagar una multa personal que les resulta injusta y onerosa, solo por haber decidido probar fortuna en otra parte. No importa que se haya reconocido oficialmente el origen económico y familiar de la emigración, se sigue cultivando insensiblemente entre muchos de los que parten un encono, cuyo costo rebasa todas las recaudaciones y contabilidades de corto plazo, porque deja una huella indeleble en las personas, y por lo mismo, en el cuerpo real de la nación. El precio de esa enemistad, naturalmente, es inestimable.

Como ves, aunque tu decisión personal parece solo eso, tiene un significado social y político mayor. Te reitero que nada de lo comentado hasta aquí intenta cambiar tus planes. Estoy seguro de que si te quieres ir, no hay papeleo, ni trabas, ni condicionamientos familiares, ni tarifas, ni medidas punitivas que te detengan. Eso lo saben bien aquellos cuyos hijos se han ido, experiencia que incluye a todos los grupos y jerarquías. Algunos parecen olvidar, sin embargo, que sobre este tema de la política migratoria ha habido experiencias provechosas, que deberían tener un efecto demostrativo. Por ejemplo, en el sector de la cultura. Justamente, si fueras artista o escritor, no tendrías el dilema de quedarte aquí para siempre o irte para siempre. Podrías decidir trabajar afuera durante años, y finalmente regresar a tu lugar, para salir cada vez que quieras –como han hecho muchos. O seguir allá, mantenerte en contacto y colaborar con proyectos aquí, retornar una y otra vez –como hacen otros. Lo cierto es que la mayoría de nuestros artistas y escritores no se ha ido del país de modo definitivo. Si se tratara solo de términos “estrictamente económicos”, está claro que, para los intereses del país, su valor como capital humano es muchas veces superior a las gabelas migratorias. Esa política alternativa ha dado frutos no solo para ellos, sino para todos nosotros.

No me vuelvas a decir entonces que la política no te interesa, porque la verdad es que todo esto te importa mucho –igual que a la mayoría de los jóvenes como tú, que viven afuera, pendientes de lo que pasa aquí. Si te preguntaran por tus sentimientos como cubano, quizás digas que estás orgulloso de que seamos así como somos, de nuestra herencia cultural, tradiciones, luchas por la independencia, creencias, valores, patriotismo. Ya ves que tu “apoliticismo” es muy dudoso, digan lo que digan o lo que pienses de ti mismo. Ahora bien, probablemente sí te va convenir mucho conectarte en directo con las realidades del mundo, y aprenderlas por ti mismo, cosa difícilmente alcanzable solo con Internet, la antena o el mp3. Salir de Cuba, además de probar fortuna, te da el chance de crecer por ese lado. Nada contribuye más a la educación política que viajar, conocer otras gentes y culturas, valores y creencias ajenas, palpar directamente y hasta experimentar los problemas de otros, para darse cuenta de dónde uno está. Si hubieras tenido la oportunidad de viajar y regresar, una y otra vez, el contexto en el que tomarías tu decisión ahora sería diferente.

Quiero terminar esta carta, naturalmente, con una despedida. No queremos que te vayas. Pero si ya lo decidiste, ninguna talanquera burocrática te lo impedirá, y lo que más cuenta ahora es que no te vayas para siempre. Queremos que no partas del todo, y para asegurarlo, lo primero es poner un calzo para que la puerta siga abierta. Donde quiera que estés, piénsate uno de nosotros, y que perteneces aquí, pase lo que pase. No rompas ni nos dés la espalda ni te dejes provocar por nadie, de allá o de aquí, que pueda convertirte en un enemigo. Levántate cada día recordando esta nave donde seguimos remando, que solo se mueve si todos la empujamos. También tú puedes remar desde allá, para que siga a flote y se encamine a buen puerto. No dejes que te entre el bicho de la soledad o la nostalgia, que no sirve para nada; ni te resignes a la idea de que estás lejos; ni dejes de estar pendiente de todo lo que nos pasa. Nosotros seguimos contando contigo. Te esperamos siempre, como al que vuelve de un viaje. Lleva con orgullo que eres un ciudadano de este país, porque la cubanía no es un documento de viaje, ni la patria un pedazo de tela. Habrá quienes te digan que somos una isla virtual o imaginada, un territorio diaspórico y otras metáforas. Tú y nosotros sabemos que Cuba es el espacio real donde compartimos cosas tangibles como riesgos y resultados, costos y aspiraciones, entre todos. Así debe ser; y será, si nos lo proponemos duro. Buena suerte y hasta pronto.

PAROLE, PAROLE


~ Tomado íntegramente del blog de Eduardo del Llano ~

Tengo edad suficiente para recordar un montón de palabras y locuciones que estuvieron en boga décadas atrás y luego cayeron en el desuso y el olvido. Algunas merecían mejor suerte, digo yo, algunas eran exquisitas.

 Envolvencia: ¿recuerdan esa? Es de los setenta, más o menos. Significaba algo así como armar atmósfera, complicar las cosas. En mi corto Aché, Nicanor dice Me encontré con Georgina, me formó tremenda envolvencia, preguntándome… etc.

 Papití, papitisero: más o menos lo mismo que envolvencia. Armar papití era alardear, armar atmósfera. Papitisero es el que actúa así regularmente.

 Ando con un material ahí: material, en este caso, significaba una mujer, una hembra, aunque no desestimo la posibilidad de que las féminas la emplearan también para referirse a sus galanes. Una expresión ferozmente sexista, qué duda cabe, pero a mi modo de ver no desprovista de ingenio y hasta galantería. En este país los buenos materiales son extremadamente difíciles de conseguir.

 Jerarca: Esa también es de los últimos setenta. Lejos del sentido eclesiástico original, un jerarca era un individuo con swing, atractivo, seguro de sí mismo; que resaltaba, vaya.

 Rufa: Guapería, comportamiento, traza y talante marginales. Después se resemantizó como guagua: esperar la rufa.

 Es una bola de humo: A la manera de muchas otras (Buchipluma ná má; Mami, qué será lo que quiere el negro) esta expresión, que describía a un individuo conflictivo, venía de la música popular.

 Como ocurrió más tarde con las telenovelas brasileñas y mexicanas (que instauraron en el habla cubana términos como paladar y merolico) los programas de TV e incluso radiales popularizaron no pocas frases. La gente imitaba al encargado o al Alejito de Alegrías de Sobremesa (¡Qué dices, cobarde!; ¡Qué pena, Pacum!) o el habla seudomarginal del Cheo Malanga que interpretaba Enrique Arredondo en San Nicolás del Peladero y Detrás de la Fachada (¡Atrevidoooo!). Y el cine… bueno, la película que ha dejado más frases en el habla popular es, sin lugar a dudas, Vampiros en la Habana: Oye, Rey del mundo, ¿no tendrás un cigarrito ahí, rey del mundo?; Ná ni ná, tigre, le di, vaya, lo maté; Mijito, el de la cornetica, ¿tú no tienes que trabajar mañana?; Vaya, Búfalo Bill; Vendo enanitos verdes; Vaya, gallego, quién te lo iba a decir; Josephñm, y un largo etcétera.

 Después aparecieron otras frases, Ponerle mucho con demasiado, Ponerle remembranza, Dar cuero, Dar chucho, Pelo suelto y carretera, Una camisita cómica (en que el adjetivo se desplazaba a significados nuevos, Dios sabrá por qué, de manera que ahora cómico tenía la acepción de interesante, con swing, caro o a la moda) hasta el desconcertante Dichavao, que significa algo así como cierto o seguro.

 A mi juicio, frente al español opaco y resobado de consignas, periódicos y noticieros, esas locuciones instrumentalizan el idioma, lo adaptan y renuevan de la misma manera en que la gente fabricaba ventiladores con motores de lavadora Aurika. Lejos de resultar chocantes, la mayoría son pura poesía, nervio de cubanidad, y en tal sentido merecen ser preservadas e incluso reinyectadas al cauce de la lengua. Dichavao que sí.

~ Tomado íntegramente del blog de Eduardo del Llano ~

Estandarizar, estandarizar


¿Recuerdas robots.txt?, ese pequeño fichero de texto plano que insertamos en la raíz de nuestros sitios web para indicarle a los crawlers cuáles páginas indexar y cuáles no de nuestro sitio.

Hoy les presento dos iniciativas parecidas, destinadas a ofrecer información relativa al sitio web que visitemos, en el formato más simple posible.

humans.txt (http://humanstxt.org/)

Este fichero coexisitiría en la raíz del sitio con el robots.txt y contendría información de las personas que intervinieron en su desarrollo. Una muestra de como sería su estructura, la puedes encontrar en el mismo sitio de la iniciativa http://humanstxt.org/humans.txt

business.txt (https://github.com/fesja/businesstxt)

Este proyecto intenta estandarizar una forma de presentar información relativa a un negocio. Con datos como: nombre, tipo, ubicación, horarios, teléfonos, sitio web, etc. Puede encontrar un ejemplo en el repositorio del proyecto https://github.com/fesja/businesstxt/blob/master/examples/extra_info.txt

The Racism of King Kong

Si eres de los fanáticos de Chuck Lorre (dígase Two and a Half Men o The Big Bang Theory), seguro conoces las Vanity Cards. Aquí te dejo la #222  que apareció en el capítulo 5 de la 6ta temportada de TAHM... un joyita!
In all three film versions of the basic story, we are led to believe that Kong regularly feasts on native girls. Female human sacrifice is how the locals appease him. Then, in each re-telling, he is transformed from mindless, blood-thirsty carnivore to smitten, suicidal love monkey by a skinny, blonde-haired white girl (Fay Wray, Jessica Lange, Naomi Watts). Given this behavioral trend, it is my contention that King Kong would eat Halle Berry. This troubles me deeply and I wanted to share it with you.

Sobre la estupidez

A los que chocamos con ella cada día, aquí les dejo algunas frases sobre la estupidez (esa que no discrimina raza, credo, sexo, ni ideología)
Nunca le atribuyas a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez.
Principio de Hanlon

Sólo hay dos cosas infinitas; la estupidez humana y el universo. Y no estoy muy seguro acerca de lo último 
Albert Einstein

Recursos 1: Zag, fuente gratuita para tus diseños

Con este, doy inicio a una serie de artículos en los que publicaré diferentes recursos disponibles gratuitamente o con licencias permisivas respecto a los derechos de autor. Para los diseñadores (o desarrolladores emprendedores que prefieren hacer sus diseños), les servirá de repositorio y consulta. Para aquellos que quieran aportar, pueden hacerlo en los comentarios.

Para empezar les dejo una fuente que pueden usar libremente en sus desarrollos personales o comerciales: Zag (http://fontfabric.com/zag-free-font/)

Internal Monologue

Originally posted on http://xkcd.com
 


Oh right, eye contact. Ok, good, holding the eye contact ... holding ... still holding ... ok, too long! Getting weird! Quick, look thoughtfully into space and nod. Oh, dammit, said 'yeah' again!

Drupal: Deshabilitar redimensionado en controles textarea usando jQuery

Aunque parezca un retroceso en cuanto a funcionlidades, para algunos diseñadores de interfaz resulta realmente incómodo el control para redimensionar las áreas de texto de Drupal.

Incluso algunos navegadores modernos como Google Chrome ya ponen una herramienta a nuestra disposición para controles de este tipo (... y mucho más elegantes). Existen por tanto varias formas de deshabilitar esta funcionalidad que viene por defecto en toda configuración de Drupal; pero las que he encontrado implican la implementación de un hook en nuestro tema. Este tipo de soluciones, además de inflar el template.php, son cañones para matar moscas.

Les propongo una solución mucho más sencilla basada en jQuery (la he probado en Drupal 7 con un subtema de Zen).

Primer paso

Crear un fichero js en nuestro tema (en mi caso /js/script.js). Luego adicionar el siguiente código:

(function ($, Drupal, window, document, undefined) {

    
    // Place your code here.
    $(document).ready(function(){
        $('.form-textarea-wrapper').removeClass('resizable');
        $('.form-textarea-wrapper').removeClass('resizable-textarea')
    });


})(jQuery, Drupal, this, this.document);

Segundo paso

Luego solo debemos adicionar este fichero a aquellos que se van a cargar por el tema. Para los novatos en creación de temas, pueden ir al fichero info del tema (mitema.info), y adicionar la línea siguiente:

scripts[] = js/script.js

Recuerden limpiar la cache del registro del tema, para que nuestros cambios tengan efecto.

Consideraciones

Dado que el mecanismo del tema de los elementos textarea no cambió mucho de Drupal 6 al 7, un procedimiento similar debe funcionar en una instalación de Drupal 6.x. Si prueban, comenten.

Rainbow: your code is beautiful - show it off


Para los desarrolladores que publicamos contenido, nos es muy conveniente alguna forma de mostrar códigos fuente de forma similar a como se ve en nuestras herramientas ¿Cuantas veces no hemos copiado algún código de Visual Studio o Netbeans, y al pegarlo en el editor de contenido pierde todo formato y color?

Aunque parezca algo superfluo el formato y color son indispensable para una comprensión eficiente de los código fuentes de cualquier lenguaje de programación. Hasta hoy día la solución más utilizada era de la de SyntaxHighlighter. Pero esta falla en el tamaño de los recursos que utiliza. Hoy les propongo una solución igual de potente, pero mcuho más ligera - 1.4kb - para integrar en sus gestores de contenido, Rainbow.


Pequeñas pasiones

¿Recuerdan Papa Goriot de Honoré de Balzac? Si no lo has leído, te pierdes un gran placer en su lectura.
Un pequeño teaser:

¿Cree Ud que nosotros mismos no tenemos nuestras pequeñas pasiones? - la solterona bajó los ojos como una religiosa cuando ve estatuas desnudas - pues bien esos hombres hacen presa de una idea y no la sueltan. Sólo siente sed de una cierta agua, tomada de una fuente determinada y a menudo corrompida; para beberla venderían su alma al diablo. Para unos esa fuente es el juego, la bolsa, una colección de cuadros o de insectos, la música; para otros es una mujer que sabe ofrecerle delicias. Puede Ud ofrecer a estos hombres todas las demás mujeres del mundo, que se reirán de ellas, no quieren mas que aquella que satisface sus pasiones. Ocurre con frecuencia que esta mujer no los quiere en absoluto; los tratan a patada y les venden al más alto precio posible algunos retazos de placer; pues bien, pese a todo, los tales no las dejan y serían capaces de llevar hasta la última manta al monte de piedad para darles el último franco.

Fotógrafos cubanos (VII)

Korda retrato en exclusiva a los dirigentes de la revolución en diversos contextos, aquí te dejamos algunos de sus fotos más reconocidas.
Korda: Fidel rodeado de la "mujer nueva"

Korda: La imagen de la revolución a través de sus dirigentes

Korda: El Che junto a personalidades solidarias con la causa

Fotógrafos cubanos (VI)

Más fotos de Korda, prolífico autor que captó en su lente los momentos más importantes de la naciente revolución cubana.
Korda: También en la frivolidad, la belleza

Korda: La balleza femenina, incluso en momentos de lucha

Korda: Fidel Castro siempre en el lente de la revolución

Drupal: Post via email

Para aquellos desarrolladores que utilizan la plataforma (más que CMS) Drupal para sus sitios web, es este artículo.
En más de un escenario nos hemos visto imposibilitados de acceder a la web, sin embargo tenemos a la mano el más antiguo, estable y sólido de los mecanismos de comunicación informáticos: el correo. Es por esta razón por la que muchos clientes nos soliciten adicionarles la opción de publicar en el sitio a través de un mensaje enviado a una dirección de correo electrónico predeterminada.
Este modelo presenta varios inconvenientes, entre los que cabe destacar el tema de seguridad como el más precupante. Y es que con obtener la dirección de correo, cualquier internauta podría publicar y llenarnos de spam el sitio. Existen mecanismos complementarios para aumentar la seguridad en este esquema, pero básicamentes es peligroso.
El otro inconveniente es en cuanto al mecanismo de procesamiento de información que tengas implementado en el sitio. Pueder ser muy sencillo, como un simple INSERT a la base de datos, pero en otras ocasiones es mucho más complicado.
Siguiendo el modelo de desarrollo en Drupal, existe un módulo que permite tener esta funcionalidad en nuestros sitios (http://drupal.org/project/mailhandler).
Lo he probado y funciona a la perfección. Cualquier duda... comenten.

Fotógrafos cubanos (V)

Siguiendo la serie que dejamos en el episodio 4to http://moropo.blogspot.com/2011/06/fotografos-cubanos-iv.html, en la que mostamos la obra de Liudmila Velazco, Nelson Ram y Osvaldo Salas; ahora les traemos una subserie de Korda. Este es el más conocido de los fotografos cubanos, con una amplia fama ganada, a través de la instantánea más reproducida de todos los tiempos. Aquella en la que aparece Ernesto Che Guevara. Pero aquí les mostramos otra faceta de su obra.
Korda

Korda

Korda

Kill Bill y la Flor de la Masacre


En 1973 salía al público el thriller japonés de Fujita, Shurayukihime, bajo el nombre de Lady Snowblood. En este film se cuenta la historia de la joven Yuki cuya familia es eliminada antes de nacer, dejando solamente viva a su madre después de violarla y maltratarle gravemente. La venganza de su madre consiste en crear de ella un instrumento macabro de muerte, pero muere durante el parto. Yuki es criada entre asesinos, donde no conoce el amor de familia, sólo venganza y muerte.
Lo más interesante del film es el tema que canta la propia protagonista (interpretado por Meiko Kaji): Shura no Hana [修羅の花], La Flor de la Masacre (en español).
Y a estas alturas se preguntarán... ¿y que?
Pues resulta que este es uno de los temas principales de Kill Bill, el excelente film de Tarantino, un imperdible del cine negro. Ambienta las escenas donde aparece Lucy Liu haciendo las veces de la malvada O-Ren Ishii. Las similitudes son más de una, tanto que conociendo el estilo Tarantino, este tema en Kill Bill no es más que una especie de homenaje a Lady Snowblood. La letra del tema es una maravilla, típica de la poética Oriental, aquí se las dejo en kanji, fonético e inglés, para que disfruten.

Shura no Hana [修羅の花]

死んでいた朝に とむらいの雪が降る 
はぐれ犬の遠吠え 下駄の音きしむ 
いんがなおもさ みつめて歩く 
闇を抱きしめる 蛇の目の傘一つ 
いのちの道を行く女 涙はとうに捨てました

Shindeita asa ni tomorai no yuki ga furu 
Hagure inu no touboe geta no otokishimu 
Iin na naomosa mitsumete aruku 
Yami o dakishimeru janomeno kasa hitotsu 
Inochi no michi o yuku onna namida wa tooni sutemashita

On a dead morning, a burial of snow falls. 
The howling of a stray dog and the sound of geta (wooden clogs) break the silence. 
I walk with the weight of the heavens on my mind. 
Embracing the darkness of the night, with a patterned (wooden) umbrella in hand, 
Treading the path of a woman's life, tears falling to the ground throughout the journey.


ふりむいた川に 遠ざかる旅の灯が 
凍てた鶴は動かず 哭いた雨と風 
冷えた水面(みずも)に ほつれ髪映し 
涙さえ見せない 蛇の目の傘一つ 
怨みの道を行く女 心はとうに捨てました

Furimuita kawa ni toozakaru tabinohima 
Itteta tsuru wa ugokasu naita ame to kaze 
Kieta mizu mo ni hotsure ga miutsushi 
Namida sae misenai janomeno kasa hitotsu 
Urami no michi wo yuku onna kokoro wa tooni sutemashita

Following the twisting river, the path leads me far by the lamplight. 
The frozen cranes cannot move, weeping rain and wind. 
The ice of the frozen pond reflects the silhouette of a woman's hair. 
If only I could not show my tears, with a patterned (wooden) umbrella in hand. 
Treading the bitter path of a woman, her heart falling to the ground throughout the journey.

義理も情けも 涙も夢も 
昨日も明日も 縁のない言葉 
怨みの川に身をゆだね 
女はとうに捨てました

Giri mo nasake mo namida mo yume no 
Kinou mo ashita mo henno nai kotoba 
Urami no kawa ni mi o yudanete 
Onna wa tooni sutemashita

Honor, compassion, tears, and dreams, 
yesterday, today.. all without the hope of words. 
I commit my body to the river of bitterness. 
A woman falling to the ground throughout the journey.

Fuentes: 
http://www.sarudama.com/japanese_music/kajimeikolyric2.shtml
http://www.imdb.com
http://www.youtube.com

Communication

Directly from http://xkcd.com/1028/. Big recommendation
Anyone who says that they're great at communicating but 'people are bad at listening' is confused about how communication works.

Los booleanos

Lo bueno que tienen los booleanos es que, aunque te equivoques, estás a un solo bit de la solución correcta.

~ Anónimo ~

La mano que domina .com es la mano que domina la Web


Tomado íntegramente de DesarrolloWeb.com. Nos hacemos eco aquí como denuncia a que este mecanismo siga imponiéndose a contrapelo de la voluntad del resto del mundo.

Las autoridades de Estados Unidos cierran un website de apuestas canadiense por infringir leyes norteamericanas gracias a su control de Verisgn.

En su política de cierre de websiste que atenten contra la legislación de Estados Unidos, las autoridades de aquel país han logrado cerrar un dominio registrado en el extranjero mediante un operador de fuera de Estados Unidos.

Lo que destaca de esta noticia es que la clausura no se ha producido a través de la empresa de registro situada en Canadá sino que las autoridades de Estados Unidos, a través del Department of Homeland Security, acudieron a Verisign, operador central de los dominios .com, para lograr el cierre completo de este website.

El site en cuestión, bodog.com, es un gran actor en el mercado de las apuestas online que pese a realizar una actividad considerada ilegal en Estados Unidos, no lo es así por la legislación de su país de origen ni por el derecho internacional.

Esta acción de Verisgn contrasta con la posición mantenida hasta el momento por ICANN organismo que establece parte de las normas por las que debe guiarse . No obstante hay que recordar que cuando se creó la ICANN, VeriSign tenía un contrato con la Administración estadounidense para registrar nombres de dominio .com, .net y .org.

Verisign es una empresa norteamericana que opera una parte de la infraestructura de la red y que mantiene un claro vínculo con las autoridades de Estados Unidos que entre otras situaciones ha permitido que ICANN le renueve puntualmente su contrato para la administración los dominios genéricos de nivel superior .com y. net.

Al margen de otras consideraciones, lo sucedido con bodog.com deja un mensaje claro, todo website que utilice un dominio cuya raíz esté controlada por la empresa estadounidense Verisign, está sujeto a la ley norteamericana, por lo que si tu sitio web tiene un dominio genérico .com o .net estás sometido a unas reglas de juego diferentes de si estas con un dominio territorial (.es, .ar, .pe, .cl, .mx....).

No es necesario decir que .com es el dominio más importante que existe en la actualidad.

Connection Strings para ASP (clásico)



Para aquellos que necesiten reencontrarse con las bases de ASP Clásico, aquí les van algunos tips de como crear su connection string.

'SQL 2008 Native Client ODBC driver:
Provider=MSDASQL;Driver={SQL Server Native Client 10.0};Server=(local);Database=tempdb;UID=Doug;PWD=;

'SQL 2005 Native Client ODBC driver:
Provider=MSDASQL;Driver={SQL Native Client};Server=(local);Database=tempdb;UID=Doug;PWD=;

'SQL 2008 Native Client OLE DB driver (to be deprecated):
Provider=SQLNCLI10;Data Source=(local);Initial Catalog=tempdb;User ID=Doug;Password=;

'SQL 2005 Native Client OLE DB driver (to be deprecated):
Provider=SQLNCLI;Data Source=(local);Initial Catalog=tempdb;User ID=Doug;Password=;

'WDAC OLE DB Provider (deprecated):
Provider=SQLOLEDB;Data Source=(local);Initial Catalog=tempdb;User ID=Doug;Password=;

'WDAC ODBC Driver  (deprecated):
Provider=MSDASQL;Driver={SQL Server};Server=(local);Database=tempdb;UID=Doug;PWD=;

La educación sentimental

~ De Leonardo Padura ~

Hoy los golpes vienen desde la calle del fondo. Ayer llegaban de la casa del lado y el fin de semana fue desde algún punto indeterminable de la esquina. Desde hace dos años mi barrio, como casi todos los barrios de La Habana y de buena parte del mundo hispano, viven con la pauta rítmica de esos golpes y con unas voces que en ocasiones se escuchan, otras no, y de las que he podido entresacar que hablan de una pobre diabla, que clamaba por un hombre que no vale un centavo, o de otra, para nada pobre diabla, a la que le encanta la gasolina y hay que darle más gasolina.

Se trata, de más está decirlo, de la fiebre del reggeatón, que muchos pensamos efímera, como tantas otras furias juveniles y adolescentarias, pero que esta vez ha demostrado una temible capacidad de resistencia.

De Facebook y un grafitero

...via theinquirer.es


Esta es la historia del grafitero encargado de pintar los interiores de la sede de Facebook, y cuya brillante elección le ha convertido en millonario.
David Choe fue el encargado de pintar el primer mural de las oficinas de Facebook allá por el año 2005. Mark Zuckerberg entonces le dio a elegir cómo quería cobrar el trabajo hecho: ¿quieres unos pocos miles de dólares en efectivo o prefieres hacerte con acciones de la compañía?
Y Choe eligió bien, eligió las acciones. Con una asombrosa capacidad de adivinar el futuro, hay que decir, ya que en aquel momento Facebook era una compañía totalmente desconocida; nadie iba a imaginar que siete años después sería la protagonista de una de las salidas a bolsa más importantes de la historia 2.0.
Volviendo al grafitero, ahora, y presuponiendo que no ha vendido parte de sus acciones, y teniendo en cuenta que se valora a Facebook en 100.000 millones de dólares, Choe tiene en acciones nada más ni nada menos que 200 millones de dólares.
Mira el vídeo en el que Choe pinta una de las paredes de las oficinas de Facebook junto con Zuckerberg.

Flexibilidad con Scrum: ¿una única metodología?

Uno de los buenos libros acerca de gestión de proyectos usando metodologías ágiles, es sin duda Flexibilidad con Scrum. Libro electrónico de descarga gratuita (ahora ya sin temor de que nos ataquen con tanta SOPA y PIPA).
Como entrante les dejo con un párrafo que al autor nos desliza en el prólogo para invitarnos la debate sobre la mejor forma de organizar el desarrollo de determinado software:
Decir software es decir mucho y no decir nada. Que de software es el sistema de guiado de un misil balístico, y de software también el juego de la videoconsola; pero no es razón suficiente para que ambos se tengan que desarrollar con los mismos procesos de ingeniería, o con las mismas prácticas de gestión.

Cómo saber cuando ya no eres mi amigo en Facebook

En Mashable aparece un artículo en el que nos cuentan cómo hacer para enterarnos cuando alguien nos ha eliminado de sus lista de amigos en Facebook. Un pequeño truco que de seguro se adelanta a alguna funcionalidad aún por aparecer en la red social.

Seis lecciones para la gestión de Scrum distribuido

Extracto del artículo aparecido en Navegapolis

(...)
Seis lecciones aprendidas para la gestión de Scrum distribuido:
Lección 1: Se empieza con mucha voluntad...
Pero es dífícil mantener la motivación y el compromiso con los rituales ágiles previstos.
Sugerencia de gestión: Escribir las motivaciones y compromisos individuales para tenerlos presentes y visibles como banderas a lo largo del proyecto. 
Lección 2: No caer en el principio de pareto
Trabajar por separado acentúa la tendencia a enfatizar y consumir mucho esfuerzo en tareas de preparación, aplicando esfuerzo ineficiente (80% de esfuerzo en un 20% del resultado).
Sugerencia de gestión: Conocimiento previo de los conceptos de Scrum, y aplicar pautas y artefactos de gestión simples. 
Lección 3: Asignatura difícil: Gestión individual del tiempo
El trabajo distribuido reduce la visibilidad de problemas en miembros del equipo por una mala autogestión del tiempo. Los miembros de equipos separados deben conocer y aplicar de forma disciplinada los principios para la buena gestión del tiempo. Las prácticas de Scrum  para priorizar y estimar las tareas y seguir su evolución de forma cercana y con compromiso de equipo, son especialmente útiles, pero más difíciles de poner en práctica entre personas geográficamente dispersas. 
Prácticas aconsejadas:
  1. Periodo de práctica y aprendizaje previo para poner a prueba las habilidades de gestión del tiempo, realizando prácticas de estimación y ejecución de tareas.
  2. Asesoramiento en el análisis y priorización de las tareas pendientes.
  3. Mostrar a los "perfeccionistas" que la perfección es imposible e innecesaria.
  4. Recordar que el tiempo es un recurso valioso.
Lección 4: Ser impasible... ¡mantener un ritmo de trabajo constante!
No olvidar el principio ágil de mantener una velocidad equilibrada, sin fluctuaciones. Sin momentos de estres que queman y desmotivan, ni periodos de procrastinación. 
Lección 5: El fin justifica los medios.
El foco del trabajo no es la eficacia o la estética de la codificación. Son puntos técnicos que no deben consumir más foco que el necesario para garantizar el objetivo real: entregar una aplicación operativa. 
Lección 6: La capacidad del barril depende de su tabla más corta.
Cada miembro tiene sus debilidades, o tablas más cortas, y sus fortalezas, o tablas largas. La organización del equipo debe conseguir la distribución del trabajo y el resultado combinando y sumando las fortalezas, no las debilidades.
(...)
 Para aquellos que muchas veces nos embarcamos en grandes proyectos freelance, estos consejos son de una utilidad vital.

El Celular de Hansel y Gretel


El Celular de Hansel y Gretel

por Hernán Casciari

 Anoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.

 En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa.
 Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.

 Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que llamen al papá por el celular'.

 Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años.

 Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.

 Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.

 Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace. ¿Ya está?

 Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.

 ¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?.

 La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad
 menor.

 Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.

 Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.

 Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.

 Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.

 Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.

 Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.

 Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.

 Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.

 La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicació n fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y
 entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler).

 Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:

    M HGO LA MUERTA,
    PERO NO TOY MUERTA.
    NO T PRCUPES NI
    HGAS IDIOTCS. BSO.

 Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.

 Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.

 La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.

 La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.

 Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.

 En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.

 La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.

 También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.

 Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.

 Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa.

 La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.

 Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?

 No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.

 Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.

 ¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.

 Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.

 Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

¿Y quien dice que Google no comete errores?

¿Y quien dice que Google no comete errores? Miren este producto de Google que a día de hoy Enero 24, 2012 06:20 UTC da un error feísimo de Django por tener la variable DEBUG activada en un sitio de producción. http://www.valueoftheweb.com/